Lo que Shopify gestiona de forma nativa, y dónde se queda corto
La administración de Shopify sigue, por variante y por ubicación, las cantidades disponibles, comprometidas y en existencia; descuenta el stock con cada pedido y admite ajustes manuales. Para un catálogo pequeño, es suficiente.
Más allá, faltan tres cosas en el día a día: una alerta por referencia que avise antes de la rotura, un cálculo de reposición basado en las ventas reales y no en una impresión, y un inventario que confronte el recuento físico con el stock teórico explicando las diferencias. Ahí es donde un programa de gestión toma el relevo.
